El blog de las entradas eternamente incompletas. Una amplia muestra de cómo la vacuidad de la rutina se reproduce a sí misma. Muchos ejemplos de cómo la falta de ingenio y de talento tratan de sacarse del hoyo jalándose los cabellos.



Día 110


Difunde mis idioteces por e-mail



Remember me (?)



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Imaginemos un cajón al que bautizamos con un nombre dado, nombre que en este momento es irrelevante. Imaginemos que en ese cajón hemos decidido incluir todos los eventos mínimamente necesarios para darle justificación a su título (que sigue siendo irrelevante). Imaginemos que los eventos son aditivos. Ahora, imaginemos que los eventos mismos, por su propiedad aditiva, desbordan los límites acotados por el título del cajón (título que sigue sin importar, todavía). E imaginemos ahora que un cambio de título forzaría la creación de más cajones. Pero queremos mantener la economía de espacio; crear más cajones no está nunca suficientemente justificado, todavía. Imaginemos ahora que podemos imaginar que todos los eventos son temporalmente equivalentes, y negamos su propiedad aditiva. Entonces, tenemos ahora un número indeterminado (e irrelevante) de eventos que son equivalentes, que siguen justificando el título del cajón al que pertenecen (título que en este momento no es relevante), y que pueden seguirse sumando sin sumarse. La cuestión es, ¿hasta cuándo tiene sentido seguir contando?

hasta que vos quieras... en fin, el titulo de cajón y los cajones los agregar tu...

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