Detesto a la gente que camina por la calle, se sube al transporte público, o se se sienta en las bancas de los parques poniendo música por los altavoces del celular.
Me gustan las extranjeras. Con la mirada curiosa, con su actitud altiva. Son como seres de otro mundo. No es que me generen simpatía, es sólo que las encuentro interesantes. En los extranjeros no me fijo mucho, por obvias razones.
Me gusta ver a las muchachas que van tomadas de la mano de sus novios. Me hacen recordar que yo también un día tuve a alguien a quién llevar de la mano.
Había algo más, pero he logrado olvidarlo.
¿Qué hace un aprendiz de científico, el peor de todos, escribiendo sobre estas cosas?
A veces la soledad es demasiado espesa.
A mi también me molesta la gente que escucha música en los altavoces de su celular. También las personas que sonríen todo el tiempo sin motivo alguno...
Posted by
Edgar |
10:52 AM
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