No han pasado ni 24 horas desde que terminamos. Las ideas y los porqués me dan vueltas en la cabeza, se mezclan unos con otros, se apoyan, se rebaten, pero no me dan tranquilidad. En estos momentos sé que la amo como siempre. A pesar de haber sentido desde hace meses que esto iba por mal camino. A pesar de haberme tenido que acostumbrar gradualmente a estar sin ella, sin sus besos, sus caricias, su interés. A pesar de ver, impotente, cómo me relegaba a un segundo plano, cuando una vez fui lo principal para ella. A pesar de que no fuera ya capaz siquiera de decirme que me amaba, cuando antes era lo que más frecuentemente salía de su boca. A pesar de todo eso, sé que la amo. Hoy es una tortura pensar que ella no me ama más, o lo suficientemente poco como para ni siquiera tener certeza alguna. Su "no sé" es más fuerte que mi "por qué", y me tengo que quedar con eso, y aceptar que es la explicación total. Los recuerdos se me amontonan, lo llenan todo, me embotan, me torturan. Y es que hoy no me imagino siquiera cómo seguir adelante sin ella. No puedo creer que haya alguien por ahí que sea como ella. Su inteligencia. Su belleza. Su maravilloso humor. Su forma de hacerme sentir que yo era el único. Todo eso parece que no se puede juntar en una sola persona otra vez. Aunque la fría lógica y la probabilidad digan que sí.
Hoy no puedo estar solo. Me cuesta una enormidad no quebrarme. No llorar en el momento menos oportuno. Aún me siento aturdido. Como si me acabaran de dar un mazazo en la cabeza. Y es que hace un mes no me hubiera imaginado que terminaría con el amor de mi vida. Por que la esperanza muere al último, y uno de mis vicios es tener siempre una fe ciega en un mejor futuro. Sólo puedo pensar que mi futuro era estar con ella. Y hoy ese futuro está despedazado. Que quizá en un futuro podamos estar juntos otra vez. ¿Cuándo? ¿Y si es demasiado tarde? ¿Y si ella encuentra a alguien más? ¿Y si lo hago yo? ¿Y si sencillamente nos damos cuenta que ya no nos necesitamos? ¡¿Por qué todo tuvo que terminar así?! ¿Por qué a pesar de todos los mimos que nos tuvimos, hoy no podemos más juntos? Pero sobre todo, ¿a dónde se fue todo ese amor que me tuvo? ¿sólo murió, así, de nada? ¿Por qué tenemos que llorarnos? ¿Por qué tenemos que separarnos?
Muchas preguntas, muchísimas, y ninguna respuesta que me dé tranquilidad.
Ayer lo cambiaba todo por el amor de su corazón. Hoy lo cambio todo por estar tranquilo. El amor de su corazón creo que ya no será nunca más para mí.
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