A window into the depths of my leisure.



240909

0 comentarios

Si tan sólo tuviera más paciencia. Pero no la tengo. Llevo bastante esperando que crezca así como si fuera una planta, así como si fuera una hierba de esas que crecen en las grietas del suelo, sin que nadie les ayude. Así quisiera tener más paciencia, y así muchas otras cosas en las que no tengo paciencia de pensar siquiera. Pero no. Y no. Y por más que espero, nomás no.

Paciencia para tener paciencia.

Nomás siento como los días, las semanas, los meses se me vienen encima. Y todo igual, en el mismo lugar. No es que no me esté moviendo, es sólo que no me muevo adonde debo. Y no sé adónde debo. Bueno, sí sé, pero no sé llegar. Y es un fastidio, poruqe los que ya llegaron tomaron un camino que se cerró apenas pasaron por él. O sea, que tengo o que ingeniármelas (como siempre), o seguirlos y perderme. Y ¿qué será mejor, avanzar a ninguna parte o perderse? ¿No será la misma cosa? ¿No es tiempo ya de dejar de escribir?


160709

1 comentarios

Ya es muy tarde. Hace años no escribía tan tarde. Tampoco es que haya mucho que escribir. Sólo escribir por escribir. Nomás para que no se me olvide que puedo hacerlo. Ni siquiera sé si quiero hacerlo. Pero pues ya lo estoy haciendo.

Y ya lo estoy dejando de hacer.

Por lo menos, por hoy.


110709

0 comentarios

Primero lo primero.
No parece que nada de lo que he hecho hasta ahora haya valido todo el tiempo que se le invirtió. La inconstancia es probablemente la mayor responsable. Lo cierto es que aquí estoy, con un enorme espacio vacío enfrente y, como tantas otras veces, no sé con qué llenarlo. Cómo. Cómo empiezo. Tengo muy pocos talentos naturales. Los que tengo, no son envidiados por nadie. Y no es autocompasión, es realismo. La disciplina, la organización, el orden impecable. La perfecta sincronización de eventos, tiempos, personas, palabras. El hacer lo que ha de hacerse a rajatabla, sin espacio para la duda. Mucho es perfectible, pero ¿vale la pena perfeccionarlo todo?

“De alguna forma todo, milagrosamente, sale. Sin tantos planes”. (O algo así decía).

La adicción al orden. La necesidad de tenerlo todo cubierto, planeado; que no haya absolutamente nada que no haya sido previsto ya. Las cosas de alguna forma salen, así, como aventándote del quinto piso sabiendo que no te va a pasar nada. Así nomás.

Tengo muy pocos talentos naturales. Los que tengo, son aburridos. Así, anodinos. Faltos de gracia. Muy eficientes, eso sí. Tan eficientes como la maquinaria de un reloj. Un reloj de esos que tienen muchos engranes y demás piezas que embonan unas con otras, se mueven unas cuando las otras se mueven, todas perfectamente sincronizadas para dar la hora. Así, mucha maquinaria para terminar haciendo algo tan fascinante como… dar la hora. Así, mis talentos. Talento natural para el tedio. La rutina.


0 comentarios

Ahora suena Right where it belongs.

Es como un viaje al pasado. Al 2005. Cuando sufría estúpidamente por un amor que nunca se ganó semejante apelativo.

Es curioso que escuchar citada canción me evoca recuerdos... emocionales. Es como "sintonizarme" a un estado emocional particular. Ni tristeza, ni melancolía, ni añoranza (¿es sinónimo de alguna de las anteriores?), ni ninguna otra emoción que acepte ser nombrada con un sólo nombre. Pero sí algo de todas ellas. Ya no importa qué, ya no importa quién, ni tampoco por qué. Sólo cómo me sentía. Si lo recuerdo en silencio no me emociono en lo absoluto (faltaba más). Pero ahí está la música, lista para traer lo que de otra forma sería saludablemente perdido en los oscuros rincones de mi cerebro. Pero no. La música no deja olvidar. Y creo que, después de todo, es mejor así. Gozo regodeándome en el pasado. ¡Bendito sea el iPod, que me trae de aquí para allá por todos aquellos anodinos eventos que entrañablemente considero como mi vida!

Etiquetas:


¿Será?

0 comentarios

Bueno, ahora ya tengo Internet en casa. Desde el 2001 eso no pasaba. Lo que hay que resaltar es que ahora puedo desquitar mis contadísimos arrebatos "posteadores" casi en el momento que los tenga. Y eso, cuando la computadora a la mano.

Etiquetas:



¿Cuál será la mejor forma de celebrar los próximos cuatro años de este blog?
¿Posteando más seguido (jajajajajajajaja)?
¿Con un fastuoso pastel (que seguramente no pasará de ser un Gansito)?


¿Vale la pena festejar cuatro años de los cuales cerca de dos o más han sido de absoluta inactividad?

El problema es que nunca aprendí a llevar este espacio para mí mismo, principalmente. Es evidente que, si está en internet, hay la fantasía (?) de que alguien más lo lea. Pero desde hace bastante eso no pasa de ser una suposición. Y sin embargo, en las rarísimas ocasiones en las que encuentro solaz e inspiración escribiendo algo no-científico, me convenzo de que este espacio no puede morir así nada más. Me entra un ímpetu maniacoide de invertirle (ahora sí) más tiempo. Lo malo es que, como buena manía, no dura demasiado.

El tiempo decidirá.

Mientras, para regodearme en mi fascinación por el pasado, seguiré enorgulleciéndome vanamente de estos 4 años en línea.

Etiquetas:


In Flew Enza

0 comentarios

Following my nice tradition of posting once in a year, here's the 2009 post.

I have nothing to say. I just wanted to break the tradition of not posting since july 2008.

I remember when I created this blog. Creating blogs was the very local zeitgeist of the time. All of my friends were creating their own blogs; they even made a few collective blogs (even though the contributors were always the same). I started posting stupid and irrelevant shit on my own at that time (um, well, that hasn't never really changed). I was trying to make a very personal and interesant place; something like the successor of the short-lived Die Schwarze Schlange Project (which, to be honest, provided me with many many hours of fun, when I was forced to learn HTML programming).

Later on, I began what really proved to be the better of my skills at writing: narrations. One of the best is the one I made telling the story of the cosmo-dog Laika.


To be continued...



Nah, it won't.

Etiquetas: